06

Nov
2019

¿Aquí es Donde Nace el Cielo?

Posted By : Sergio/ 47 0

Floto, veo las nubes, algún pájaro. Con el cuerpo y la mente a la deriva, me dejo arrastrar por la corriente. Se escucha el canto ocasional de las aves, la brazada ociosa de otro ser flotante, acaso el motor de una lancha que se aleja. Allá afuera, en algún punto.

Desconectado de todo, dejo fluir mis pensamientos. Y se van de vuelta a las nubes, sus formas caprichosas. Llega leve la pregunta: ¿Cuándo fue la última vez que miraste así ese azul inmenso allá arriba, como un niño, rodeado solo de silencio, naturaleza virgen y gente querida, tu gente? ¿Cómo llegaste aquí? Cuenta tus privilegios. Cuenta.

La Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an es uno de los secretos mejor guardados del Caribe Mexicano. Pero su acceso está restringido. Menos de un centenar de personas al día consigue entrar en este paraíso.

Sian Ka’an Community Tours, una empresa creada y manejada por gente de aquí, tiene los permisos exigidos por la Comisión Nacional de Áreas Protegidas, además de la experiencia, para navegar y mostrar al visitante un laberinto de canales y lagunas que llevan hasta el mar.

Turismo controlado, para unos cuantos, ecoturismo sustentable. Miles de aves, manatíes, manglares, petenes, pirámides, historia, un entorno natural preservado. Y mucha agua, increíblemente cristalina, con la transparencia que brota del vientre de la tierra, a borbotones, de los ‘ojos de agua’ que nutren dos lagunas inmensas y esa corriente en la que ahora floto.

Flotamos, es mi tercer viaje, ahora con todo el equipo de nuestro recién creado Instituto de Storytelling Cancún. Sin lugar a dudas, ha sido un privilegio colaborar con Amigos de Sian Ka’an primero y, a través de ellos, con Sian Ka’an Community Tours. Nos acompaña una guía bióloga con una maestría en ecología, que sabe de lo que está hablando, en español, pero también en inglés y en francés.

Por su parte, al pasar, los lancheros hablan en maya, para no olvidar sus raíces, y recordarnos que esta es una experiencia de turismo comunitario. Somos de aquí, orgullosamente de aquí, quieren decirnos. Estábamos aquí desde mucho antes.

Y por si lo dudamos, el tour de flotación se inicia en una antigua aduana maya, vestigio de un pasado remoto en que sus ancestros comerciaban a través de estos canales. Nos explican que un segmento que comunica ambas lagunas fue construido artificialmente por los mayas mucho antes de la llegada de los españoles.

Y de cientos de turistas del mundo entero hoy. De ahí el nombre: Tour de Flotación en el Canal Antiguo de Sian Ka’an.

Mi equipo de trabajo, mi gente, flota cerca, enfundados en los chalecos, en ‘modo pañal’. De momento, nadie habla, sumidos en sus propias cavilaciones, en este agradecer, estar aquí y ahora, experimentando en su propia piel este regreso al vientre de la Madre Tierra, sus aguas primigenias.

Y aparecer del otro lado. Justo donde el canal empieza a abrirse a un territorio salvaje y resulta más conveniente y seguro subirnos a la lancha para seguir el recorrido. Por la amenaza que representan los cocodrilos, pero sobre todo para disfrutar el paisaje hasta la salida al mar a la altura del viejo puente de Boca Paila.

Desde que vivo en Cancún, hace ya casi una década, había querido conocer la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an. Hasta ahora no se había dado la ocasión. Pero todo llega justo cuando tiene que llegar. La amistad, el sentido de responsabilidad, el agradecimiento, todo se ha conjuntado. Nuestra Meta por el Planeta, una campaña a favor del ecoturismo sustentable, basada en el periodismo de soluciones, y apuntando al poder de las redes sociales para conectarnos, nos trajo hasta acá. Y nos dejamos llevar por la corriente.

Una corriente que fluye cada vez más potente en todo el mundo hacia crear conciencia sobre la emergencia climática, el cuidado del entorno, la preservación del mundo natural y todo lo que podemos hacer, cada quién por su lado, por su cuenta, pero unidos por un mismo compromiso por la Tierra, nuestro hogar.

Este silencio de ahora, mirando las nubes pasar, dejándonos ir, mi equipo, mi gente —y quienes se sumen en el futuro— se traducirá en imágenes, sensaciones, emociones y experiencias compartidas al final, de regreso con hambre, con ganas de devolvernos a la realidad después de haber viajado, literalmente, al ombligo del mundo.

A ese territorio que los antiguos mayas llamaron Sian Ka’an, el lugar donde nace el cielo, hoy, una Reserva de la Biosfera, Patrimonio de la Humanidad. Una experiencia única que las nuevas generaciones tendrán también la posibilidad de disfrutar, si cumplimos con el deber moral de cuidarlo.

Una #Meta x elPlaneta.

 

Andrés Jorge es escritor, novelista. Ha sido director editorial de National Geographic en Español y Reader’s Digest. Lidera el recién creado Instituto de Storytelling Cancún.

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